• Recolección

    Comienza en las fincas con la recogida de la fruta de forma manual de los árboles, introduciéndose seguidamente en cajas de ocho kilos a granel. Se da un trato exquisito a la cereza para que no sufra ningún golpe durante la recogida.

  • Recepción

    Cuando llega la fruta a la central, se clasifican los distintos lotes por variedades para poder pasar a la siguiente fase de la cadena. En este momento se analiza exhaustivamente la calidad del producto para saber que se va a procesar y que no. Posteriormente pasará por el hydrocooling y se almacenará en frío para su perfecta conservación.

  • Calibrado

    Con la fruta ya preenfriada se procede al volcado en la máquina de calibrado óptico, pudiéndose clasificar por tamaño y color. Tras ser calibrada se elegirá en que formato se comercializará para llevar la fruta a una zona de la central u otra.

  • Envasado

    El envasado puede hacerse a granel en caja de dos o cinco kilos en cartón o bien en tarrinas de plástico de 250 ó 500 gramos. La capacidad de envasado en tarrinas es de 50 toneladas por día.

  • Expedición

    Una vez la fruta está en óptimas condiciones para su distribución tanto en calidad como en el formato elegido, será cargada en camiones frigoríficos para enviarse a su destino. En ningún momento la fruta perderá la cadena de frío, motivo por el que garantizamos la máxima frescura del producto.